Sentada en mi cuarto lleno de oscuridad pero con una profunda paz en una noche fría, que horizontal y lluviosa me mira desde afuera e intenta hipnotizarme como, según dice, hacen las serpientes con sus víctimas ¿Con qué fin?. Con el de devorarme supongo. No ahora, quizá más tarde.
Hay diez centimetros de silencio entre tus manos y mis manos una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios y algo que brilla asi de triste entre tus ojos y mis ojos...
Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión por colores tamaños y promesas por época por tacto y por sabor...
Estoy lleno de sombras de noches y deseos de risas y de alguna maldición...
Pero el rostro de vos mira a otra parte con sus ojos de amor que ya no aman como víveres que buscan a su hambre miran y miran y apagan la jornada...............
"Finge que la sangre pesa... Para que vuelvas al aire! nada en tu propia historia ignora el asfalto de mentiras que se enreda en espiral... Oh, la, la!! M..."